Me perdí
Me perdí. Me perdí y no es la vez primera. Me perdí en tantas oportunidades, en tantos lugares! Una vez me perdí entre los rollos de telas en La Favorita, eran miles y gigantes y yo un niño. Creo recordar que me perdí en La Buena Vista también, o quizás fue mi hermana Violeta. Me perdí en la isla y en Bariloche, tres veces. De éstas tres, la última sigue latente hoy en día. Con el tiempo me fui perdiendo y perdiendo sistemáticamente, una y otra vez. Me perdí en la música, en los mandatos, en el aplauso, en el silencio y en la necesidad de pertenecer; me perdí en el ego, en mis relaciones, en los shows, en la soledad, en mis principios, en los excesos, en la maría, en el sexo, en las giras, en los cuerpos, me perdí en la lujuria y en el descontrol. Me perdí en mi pareja. Me perdí en mí mismo... En el álbum Volver a Casa del año 2020, al final de Respirar, hay un pasaje que dice: "Perdiéndome, sin saber adónde ir. Perdiéndome, me fui encontrando". Y en eso radica a mi e...